Una alerta que no cambia una decisión solo interrumpe. La observabilidad empieza cuando una señal ayuda a explicar el estado del sistema y orienta una acción.
Empieza por las preguntas
¿Qué está fallando? ¿A quién afecta? ¿Desde cuándo? ¿Qué cambió? Tus métricas, trazas y logs deben reducir el tiempo necesario para responder esas preguntas.
Menos paneles y mejores relaciones entre señales suelen producir más confiabilidad que coleccionar telemetría sin una hipótesis operativa.